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martes, 25 de febrero de 2014

Entre libros té quiero



Ya hace algo más de un mes que inauguré este blog y quizás vaya siendo hora de que explique el porqué de su nombre. Probablemente no se os haya ocurrido buscar la palabra "bibliotetera" en el Diccionario  de la Real Academia. Habéis hecho bien. Conozco formas mucho más entretenidas de perder el tiempo ... pero de eso os hablaré en otra ocasión. 

Unir los libros y el té no es nada novedoso. Muchos escritores lo han citado en sus novelas, poemas y cuentos. Como ejemplo, e hilando con el párrafo anterior, me viene a la memoria el libro En busca del tiempo perdido, en el que Marcel Proust utilizó una magdalena mojada en el té para revivir episodios de su infancia. 


 
... así ahora todas las flores de nuestro jardín y las del parque del señor Swann y las ninfeas del Vivonne y las buenas gentes del pueblo y sus viviendas chiquitas y la iglesia y Combray entero y sus alrededores, todo eso, pueblo y jardines, que va tomando forma y consistencia, sale de mi taza de té".



Siento deciros que, por mucho que hemos buscado y rebuscado, no hemos encontrado ninguna taza tan grande como la de este señor para servir nuestros tés... ¡Si es que le cabe de todo! ;)


Mi pasión por la lectura viene de mucho más lejos que mi afición al té. Si yo, al abrir un libro, hiciera un ejercicio de evocación similar al del Sr. Proust, la primera imagen que asomaría de entre sus páginas sería la de una mañana de Reyes de hace años. 
No sé exactamente qué edad podría tener esa niña que, todavía medio dormida, ve a su padre inclinado junto a su cama con unos preciosos cuentos en la mano.Tampoco recuerdo los títulos, ni siquiera qué se contaba en ellos. Pero eso no tiene importancia. ¡A saber dónde andarán! Lo verdaderamente importante es que esa niña recibió ese día un regalo mucho más valioso, un regalo que no se ha gastado ni se ha deteriorado con el tiempo: las ganas de leer. Y siempre sonrío cuando me acuerdo... gracias, papá :)


 
Ya podéis imaginar que desde entonces ha llovido mucho... y yo he aprovechado muchos días lluviosos para leer. Me pierden las librerías, me fascinan las bibliotecas y no me han echado de algún puesto de libros callejeros porque la calle es de todos ;))
En mi casa hay libros por todas partes. Me siento cómoda rodeada de libros. Ahora mismo los oigo cuchicheando a mi espalda. Shhhh... saben que hablo de ellos... 



Así que teniendo en cuenta que voy llenando de libros todos los sitios por los que paso, no os puede extrañar que también les hiciera un hueco en la tetería. Libros en diversos idiomas (de momento castellano, inglés y portugués) vinieron a instalarse en varias estanterías que Jose construyó reciclando unas coloridas mesillas árabes. Había nacido la Bibliotetera, una pequeña bibloteca casera al servicio de nuestros clientes y amigos, un pequeño espacio en el que poder curiosear libremente y elegir el libro que ese día te apetece llevarte a casa. ¿Así, sin más? Pues sí, la única condición es dejar otro en su lugar. De esta forma siempre habrá libros que mirar y nunca serán los mismos :)







 
Aquí podéis ver algunos de ellos. Intuyen que están sólo de paso, pero eso les gusta. ¡Lógico! A ver que levante la mano... ¿a quién le gustaría vivir apartado en un rincón sin que nadie le preste atención?...




¿De veras? ¿A ti sí? Tú eres muy rarit@... ;))



jueves, 13 de febrero de 2014

De rana a marmota... San Valentín no me toca.



Pues no, esta frase no pertenece al refranero popular español. Me la acabo de inventar. Pero no la olvidéis, que lo mismo la incluyen a partir de ahora ;)

Veamos...  ¿sobre qué puede escribir una cuando es incapaz de concentrarse en algo durante más de dos minutos seguidos? Cuando la mente va saltando de una cosa a otra igual que lo hacen la ranas sobre las piedras del estanque. Ranas... hasta las ideas las tengo ya húmedas de tanta lluvia.


No dejo de mirar el calendario que me regalaron en Navidad. Un calendario adornado con graciosos dibujos y frases motivadoras. Mr Wonderful dice abajo... ¿Y ése quién será? ¿Y por qué se dedica a hacer calendarios en vez de estar preparándome la cena de mañana? ;)  


¡Pero bueno! ya empiezo a divagar otra vez. ¿Qué se puede esperar de alguien que lleva todo el mes de enero leyendo: "Cambia aquello que siempre has querido cambiar", y a 13 de febrero todavía no ha cambiado ni la página del mes pasado? :(( Quizás es que hay algo que me mantiene aferrada al primer mes del año, igual que esos fantasmas que no pueden descansar en paz y vagan por los castillos encantados durante decadas. Aferrándose a sabe dios qué.


 
Y al hilo de esto (y coged el hilo por donde podáis, que hoy la madeja está un tanto despeinada), acabo de recordar una película que vi hace años y que me gustó mucho. No, no va exactamente de fantasmas ni de calendarios. En ella un hombre del tiempo, gruñón y arrogante, es enviado por la cadena de televisión para la que trabaja a cubrir el festival del Día de la Marmota, celebrado el 2 de febrero. Una vez allí, se ve obligado misteriosamente, y sin que sepamos muy bien por qué, a revivir el mismo día una y otra vez. ¿Os imagináis? ¿Cuantas veces os habéis preguntado que habría pasado si en una determinada situación hubierais dicho otra cosa o actuado de otra forma? Anda ya!! ¿Nunca? Pues a mí suele ocurrirme siempre que me paso con el chocolate.




Pero volvamos a centrarnos en la película. Los que la hayáis visto ya sabéis de lo que hablo. A los que no, os recomiendo  que no os la perdáis. "Atrapado en el tiempo" es una comedia divertida, con un guión original y desarrollado con buen ritmo. Y además, y no menos importante, así os enteraréis de por qué demonios una marmota  puede llegar a montar tanto o más revuelo en el mes de febrero que San Valentín ;p. 



Phil, la marmota
En España este animalillo perdió el protagonismo que tenía en el título original. "Groundhog Day" es una tradición desconocida en nuestro país, no así en los Estados Unidos, donde todavía siguen estando muy pendientes de su "mala sombra".  No deja de ser curioso que este meteorólogo tan particular tenga un club de fans, una residencia hecha a medida y haga bolos como si se tratara de una estrella de rock. 




Y luego dicen que "Spain is different"... :)

martes, 4 de febrero de 2014

¿Qué llevará en ese bolso?

Hoy os quiero hablar de bolsos. Pero no de bolsos en general. Nonono, os voy a hablar de UN BOLSO, de uno muy especial que, estoy segura, todos habéis visto en más de una ocasión.

Cuando lo vi por primera vez, siendo todavía muy pequeña, quedé fascinada con aquel bolso enorme del que podían salir toda clase de objetos, unos más útiles que otros, pero todos atentos a lo deseos y necesidades de su dueña. Me quedé con la boca tan abierta como los niños que contemplaban a Mary Poppins tratando de decorar aquella habitación a su gusto.





No hace falta que os diga que... ¡Yo quería uno igual! :)  Bueno, en realidad, lo quería y  lo sigo queriendo. Desde entonces ando en busca de ese bolso tan "prácticamente perfecto" como la Srta. Poppins. Y ya que pidooo... pues si puede ser el suyo, mejor. Por suerte, lo del paragüas volador se me pasó a los 14 años ;))

Y en estas andaba, hecha a la idea de que no iba a encontrarlo nunca, cuando un día entro en la tetería y veo ¡esto! Veis lo mismo que yo, ¿verdad? Ya... ya suponía que no era una alucinación provocada por la ingesta desmedida de infusión de amapola. Más que nada porque no la he probado en mi vida. Así que allí estaba, justo delante de mí, el bolso de mis sueños.






Pero ¿dónde estaba Mary Poppins? ¿Se había cansado de su bolso y lo había puesto en venta? ¿Se lo había robado aquel ser extraño mientras ella bailoteaba con los pingüinos?  ¿Aguantaría el paragüas tanto peso? ¿Dónde demonios se había comprado ese tipo esos zapatos tan horrorosos? ¿Tendría algo que ver la Viuda de Polipasto e hijos con todo aquel misterio? Y lo que más me interesaba... ¿podría hacerme con el bolso cuando el amigo se quedase dormido?


De momento no he conseguido contestar a ninguna de las preguntas.Ya, ¡yo también estoy en ascuas! Tampoco he conseguido el bolso. Sigo mirando la lámina todos los días, le cuento ovejas a ver si lo aburro y cierra los ojos, pero debe tratarse de un ser de otro mundo. Y a falta del modelo "Poppins",  me  conformo con uno similar y que me hace el apaño, el modelo "Porsi".  Éste que veis debajo es genial y tiene todos los accesorios básicos... "porsiacaso", "porsisemeacaba" y "porsimesurge". Además pesa poco y cabe en el maletero del coche ;)  






De todas formas, no penséis que me he dado por vencida. Todavía no. Me llevaré la lámina a casa y veré la forma de que el hombretón se duerma o  se caiga  por exceso de equipaje.

¿Alguno de los presentes quiere ayudarme? :)